miércoles, 4 de noviembre de 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

Pequeñas vivencias de una vida anterior

Todos tienen su propio infierno y, ay!, allí ninguno juega a Dios. ¿Porque insistís en crear? El tiempo todo lo consume, conformate con mantener lo inútil que tenés y soña con ser feliz de una puta vez! Los viejos años en colores no se destiñen de tu mente y eso te encanta. Resignate a aquellos días, te cruzaste con un viejo lobo y (como todo lobo) no se va sin llevarse lo mejor de vos.
¡Cuidado! De vez en cuando y, a pesar de que te duela e ignores, él vuelve. No a robarte (ya no precisa nada de vos), sino a recordarte que sigue ahí, tan expectante a saltarte a tu preciada yugular como de sonreírte con su mejor cara de póquer y decirte "Bienvenida", y así devolverte al pozo ciego del que creíste escapar sin peaje.
Pero sin embargo, seguís aquí, tan hermosa como la luna que dibuja su contorno... debe ser que, aunque te pese (y ningún gil de terciopelo te aligeraría la carga), te encanta recordar.
Tanto te encanta que recordás aquella noche.. tenías dos sombras y una sola bala. Jaja, mataste a tu pobre ave de una sola ala (infeliz, 2 metros y se la ponía contra la pared) y de la oscuridad latente nació tu karma. ¿Qué paradoja no? Mataste a tu salvación (al fin pudo volar de verdad y gratis) y ahora no podés sacarte de la cabeza ese sonido sordo, hueco, casi efímero.

¡Bang! El fin y el principio de todo.

jueves, 2 de julio de 2009

Historia de una superación.

Se levantó de su cama pensando que abrigo ponerse, aunque ahora que lo piensa bien, hace tanto que no sale que no sabría decir a ciencia cierta qué temperatura hace como para poder elegir correctamente la indumentaria. Sus 24 abriles solamente se le notaban cuando sufría algún tipo de preocupación y sus arrugas en la frente salían a la superficie. Luego de varios titubeos y pasarelas de moda (y creo que más de uno me va a entender..), Luna agarró las llaves y salió a navegar.
Descendió suavemente por la escalera con la gracia que la caracterizaba. Sentir la brisa en su rostro le hizo reflexionar sobre todos los meses de hospital, rehabilitación, auto-encerramiento y demás.. reaccionó a tiempo para esquivar un transeúnte y darse cuenta que llegó a la plaza. No sabía bien, pero alcanzaba un estado de paz inigualable sentada allí, sin ninguna otra preocupación alrededor.
Sentada, con su libro en manos y la copa del árbol sobre la cabeza, se sintió plena. Festejó la elección de un sueter liviano, no necesitaba más, hasta que sucedió lo que quería y no se podía evitar. "Si no existe la memoria todo lo nuestro es suicida" dice la frase de un popular grupo argento, y todos sabemos cuánta verdad hay encerrada en esas 10 palabras. Todavía guardaba el recorte en un cajón del departamento, y todas las imágenes en su retina...
La facilidad que tiene la raza humana para auto-flagelarse es increíblemente fuerte: "Si hubiera reaccionado antes; si me hubiera quedado en casa quizás..."; pero después de tanto tiempo de ayudo se autoconvenció de que la vida se tiene que vivir y que siempre el destino va a encontrar una vuelta para poder cumplirse a si mismo. Aunque Luna seguramente no podrá olvidar nunca que su pobre víctima falleció besando el asfalto, recapacitó en que no ganaba nada llorando encerrada en su cuarto, que la vida está para vivirla hasta que nos suelte la mano y que nadie iba a ser capaz de negarle ésto.
Cuando cruzó la calle, sin ver que el auto venía a una marcha acelerada; en medio del empedrado escuchó la bocina y vió, en cámara lenta, como se iba acercando las dos ruedas delanteras hacia ella mientras se iban paralizando uno a uno sus músculos, pensando en las paradojas de la . No voy a contarles que pasó su vida delante de sus ojos porque ni ella lo sabe en realidad, pero cuando superó el shock y el conductor se acercó a preguntarle si estaba bien, advertirle que tuviera más cuidado al cruzar y que por suerte sus frenos andaban bien, finalmente pudo salir de su limbo personal y sentirse feliz..



Supo que todo, por fin, iba a andar bien.

En casa hay dos vinos
(si prometés que no te enamorás).



miércoles, 1 de julio de 2009

Jealousy


Y ya nada va a ser lo mismo; ¿pretendés que lo sea? Entrás con la misma auto-suficiencia a la oficina y yo veo como me voy desvaneciendo en aquel sillón de terciopelo marrón.


No te voy a pedir por favor, no seas necia.. tampoco voy a rogarte para que me digas la verdad (¡me gustaría tanto verla sangrar de tu alma!). Te mordés esos pequeños labios en busca de calmar el nerviosismo que tanto se te nota, pero no hay caso, ya descifré tu jugada: buscás que, en un ataque de celos y curiosidad, pregunte por la tan ansiada noche y no tengas más remedio que confesarlo todo y liberarte de esa carga que te pesa, echándome la culpa por ser un metiche que no puede superar años de pelea por un corazón.


No, no, las cosas no van a ser así. Quiero ver como la exasperación roza tu lóbulo de locura y, ya sin poderte detener, confieses para que yo pueda "perdonar" un acto que va más allá de todas mis capacidades u obligaciones hacia vos; un acto que vos misma elegiste hacer a sabiendas de mi reacción. Pero te voy a perdonar, si, obligándote a que me supliques de rodillas y, ahí, en pleno acto de amor (y con tus labios contra mis labios), te obligue a atarte con cadenas de adamantio a mi y ser felices hasta que la eternidad nos abandone dos metros bajo tierra.

Pero sabemos lo que somos solo después que lo comprobamos; nunca un libro va a ser más práctico que la vivencia. Sino, ¿cómo explicás que una vez que ocurrió la tan ansiada confesión, tomé mi campera y me fui para no volver?





¿Cómo puede ser que seamos la única raza que, aunque ya conozcamos el comienzo, la trama y el desenlace, sigamos sorprendiéndonos de éstos?

viernes, 1 de mayo de 2009

Lo importante es no sangrar demasiado




Ahora es hora de suposiciones: ¿Qué hubiera cambiado si se hubiera quedado en su costado izquierdo de la cama? ¿Actuó mal? ¿Acaso no debemos ser todos dueños del final (de nuestro final)? En el terrero de las suposiciones hay mil mundos, con mil finales y con mil recuerdos, pero (según él) con una sola persona.


La pared se le fue achicando a medida que se dió cuenta que su espacio lo abarcaba todo. Su sombra lo siguió marginando de la realidad hasta que, pobre él, tuvo que conformarse con su triste destino: la soledad fue una de las más fieles compañeras en la vida. No hay ginebra que alcance para lo cruel que le deparó su arcoiris; ahora se divierte viendole la cara a Dios desde su nube.


En su infinito apartamento (si, ya sin él todo toma sobre-dimensión) se cansó de dejar mensajes para que un idiota se quede pensando en él; para que toda la culpa de su existencia quede encerrada en esa sombra que lo abandonó tan pronto como comprendió que sin ella no podía vivir (o, quizás, se dió cuenta cuando ya no era suya). Y ella se divierte (y nunca divertirse estuvo tan cerca de la desesperación) buscandolo para explicarle que la vida es así; tiene alegrías, tristezas, amores, destierros, momentos inolvidables y situaciones donde clavarse una gilette no es la mejor solución. Que ella no tenía porque ser su única base de pulsiones de vida, que su existencia era suya y que todos los ángeles tienen dos alas para volar solos.














Preguntar si quedó destrozado sería lo mismo que preguntarle "Si un árbol se cae en medio del bosque.. ¿hace ruido?"; no sabría responder a ninguna de estas dos cuestiones, porque nunca estuvo ahí.

sábado, 28 de marzo de 2009

Libera

Suena la música, movés tus caderas al compás de todos los demás ojos avizores. En la llana oscuridad danzas esa hermosa burla al pudor y a lo racional; el humo se deshace en tu boca (dominadora en los mano a mano). Notas la lujuria en sus pantalones, pero no lo saben: siempre hay más!
Sabemos (vos, yo y algún que otro más) que hay más. ¿Acaso saben ellos del agua de tus ojos antes de dormir? Cerrándolos sos tu verdadero yo, imaginando amaneceres sin finales. Pero en tus sueños no son destellos sin dolor; despertar te hace no querer ver más (¿Cómo puede ser?). En tu exasperada desesperación por huir, tomaste el vidrio y lo hundiste con rabia; se leyó el transtorno en tu rostro. Los manotazos de ahogado no te tocan (¿no funcionan si te ahogas en glóbulos y plasma?), tampoco las palabras que puedan llegar a darte.
Las personas no apuestan por miedo a perder, vos apostaste sabiendo ganar. Tu prisión de camas, lujuria y desamor no te atormentará más. Un morboso en la morgue será el último en descargar su pasión sobre ti, pero no te darás cuenta. Ya no vas a dar cuenta de nada.

Apostaste sabiendo ganar;
apostaste sabiendo que ibas a perderlo todo.

lunes, 16 de marzo de 2009

Dependiente

Estoy frágil ; pasan mis horas entre minutos tristes y segundos desolados. Suelo desencontrarme con una astuta facilidad y el humo me confunde, me noquea y me gana el round. Quedo tendido, no tengo fuerzas para más. Pasa la gente por esta gran ciudad y nadie se detiene o en su defecto me pasan por encima, sin importar cuantas lastimaduras posee mi cuerpo (o lo hondo de éstas..). Reconozco; tuve miedo de que fueras la dueña absoluta de mis días, el simple hecho de ser un "dependiente" nunca me agradó, solía valerme por mi mismo y no precisar de nadie. Pero, ¿qué hago ahora que todo mi costado psicológico depende de tu humor? No comprendo y menos lo entiendo, pero acepto. Acepto que sos la base de mi felicidad hoy en día; acepto que sos una de las pocas personas que necesito conmigo sin queja o retención alguna; acepto (y siempre lo hice) que sos mi princesa en este reino de cartón, tan frágil como mi corazón, pero tan lleno de vos que es incapaz de desmoronarse. Todavía no entiendo como pasó todo esto, pero hay algo que estoy seguro: siempre tuve razón, NADA sucede porque sí, y hasta la nada trae su consecuencia.
Te pido por favor: levantame que estoy ciego (o, quizás, siempre lo estuve).

Yo pongo el mapa, pero vos mia mor .. vos guiame.

viernes, 13 de marzo de 2009

Vivencia en la Ciudad Gris

Vago sin brújula por estas calles sin reconocerlas. Tengo en mi cabeza varios paisajes con verde y azul, pero ninguno gobierna aquí. Lo blanco de la paz y lo negro de la soledad se fusionaron a la perfección en este esquema; la Ciudad Gris. Esto no se equipara a nada conocido.
La gente pasa sin más, no se detienen sin orden previa del reloj (no hay lugar para el sentimiento). Se levantan y van a trabajar; de 12 a 13 hs almuerzan; de 13 a 14 hs sobremesa; de 14 a 17 hs siesta; de 17.40 a 20 hs juegan al fútbol; luego cenan y duermen.
Yo me pregunto.. ¿Cuándo aparece el ocio? ¿Donde se esconde ese error tan humano y comúnmente llamado pasión (o amor)? ¿O es que acaso se olvidaron del viejo blues?
Subestiman la verdad (mi verdad). Mi vida es a base de errores, destierros y dulces despedidas; así vivo, juego, pierdo y aprendo (ya me conocen, no voy a cambiar).

En la Ciudad Gris no hay perdón, simplemente porque no existe el olvido, ya que no hay nada que olvidar. Yo no podría vivir en este mundo...

Su vida depende del reloj;
yo prefiero, siempre, un poco de CAOS.

martes, 10 de marzo de 2009

Paradoja de magia y miedo.

Difícilmente encontraré en esta ciudad un poco de calor, ni de esa magia que desata tu incomprensible locura. Dentro de mi materia gris, mi delirio tomo espacio a cada paso que daba; cada incertidumbre se transformó en daga (y no quise frenar). El miedo tomo escena, se materializó en la mesa y apuró el vaso, riéndose a hurtadillas de mi persecución; no pude más. Crucé el umbral, sin medir las consecuencias que ahora me nublan. Te vi, obsesionada con los colores del cielo y sin notar mi presencia. Recuerdo el momento en que mis pupilas se deslizaron por tu cara hasta depositarse en sus pares; también recuerdo haber visto al miedo escaparse por la ventana (¿por sentirse en tu magia, o por mi decisión a quedarme con vos?). Los muertos festejan su mínima victoria y estás a centímetros míos; definitivamente se cumplieron nuestros deseos. Ahora tu piel roza mi control y ya no necesito más. Tu magia hace dar vueltas, volar y anima a la vida; tu voz me da color. Mientras que vos y tu despreocupación se explayaban no busqué nada, solo que siguieras tu curso y me obligan a escucharte. No pude despegarme, no pude decidirme a agarrarte de la mano y decirle a tu alma, a tus ojos y tu locura que no quería bajar; que no te quise (ni quiero) a distancia.
Conforme la niebla se forma, te vas alejando feliz (¿al fin?). Tu magia se aleja, pero deja un recuerdo y la constancia de un hecho IRREFRENABLE.

El miedo se quedó tiritando;

sin vos, le hago compañía.

jueves, 5 de marzo de 2009

De toda esa gente, la única era ciega era yo.

Morir dándole todo a la nada (entre el amor y lo que vale). Caminando en un horizonte omnipresente, donde la razón y la fuerza, casi simbólicas, son estandartes. ¿Cuántas veces dejamos todo sin importar nada? Mi causa era mi Dios, mi escudo de luz; ya no interesa (volviste nulo esto). Degollaste al lobo y querés jugar al cordero, y en esta oscuridad no hay jefe y hasta el peón se puede comer al rey. Soy tu 4 de copas y no te sirvo ni para el envido, te cansaste de barajar y no querés apostar a nada, dejas que te lleven de paseo y ahí vas (no importa más que eso). Si la estuve peleando por vos, ¿te importa? ¿Te importa, acaso, si me calcé los guantes y salí a pelearla al lado tuyo, todo por la causa mayor?

Basta, me harté de tu ser efímero, que cuando me canso de remar, me gatilla la sien.

martes, 3 de marzo de 2009

Jugando a la ambigüedad

Vamos cielo, ya es tarde y seguimos con este tonto juego. Las fichas se cansaron y ya no quieren mover ni satisfacernos (ironías mi amor, ironías...), lo hicieron al compás de nuestro amor y ya no queda nada en esta mesa más que el solitario tablero. Cerramos la puerta y dejamos todo adentro: ternura, besos, caricias, placer… pero, sin embargo, siempre guardamos la llave. Pensar que en ese cuarto pasé algunas de las mejores horas de mi vida. Aunque cambiara el lugar, la ambientación, los colores, para mi el tiempo con vos era en un cuarto donde no había ningún otro estímulo que el tuyo (y vaya que me encendiste), nadie más que vos y yo. ¡Como me complacías amor, como me complacías!. Con vos era diferente, éramos un mar donde fácilmente pasábamos de la calma a la tempestad, pero siempre juntos. Que con vos era mucho más que una simple lujuria. Todos podrán decir “sexo”, pero solo yo sé que, con vos, fue “hacer el amor” (y que diferencia que hay, me estoy dando cuenta…).
¿Qué nos pasó? ¿Porqué volvimos a esta habitación? Nos miramos, callamos, nos volvemos a mirar, ambiguamente vemos el tablero y nos sentamos. Recordamos como iba la partida… siempre compartiendo el casillero, siempre juntos.
Dale querida, ¿qué vas a hacer? ¿Vendés el cuarto o no? Tirá los dados, adelante tenés: “perdés el turno”, “fin de la partida” (nunca me gustó la soledad, mi amor…) y “volver a empezar”.

Vamos, decidí, a vos te toca.

sábado, 28 de febrero de 2009

Sinsentidos.

Hoy vamos a describir sueños; lapsos de irrealidad real. Enérgicos momentos de colores, sudor y pasión. Imagen en movimiento con pasillos de cristal; siempre a pasos de estallar. Son deseos que se vuelven menesteres a medida del grado de maquinación de nuestra locura (donde no hay barreras que le quede grande a la ambición). Donde tu inmunidad es total, no hay palabra ni metal que te alcance; donde a tus recuerdos les ataste un par de alas y mandaste lejos de aquí (al igual que mi foto en tu ventrículo). A lo imposible llegas en un esfuerzo de imaginación, y tu recurrente lluvia no existe. Donde caminando vas en tu vapor de color; ¡y qué fácil es volar para un demonio como vos! Soñás con noches de terciopelo, un amor bajo tu nariz y la silueta de una luna sobre la ventana... Pero tus sueños son efímeros. Tus sueños son tuyos, de nadie más. Y en tu soledad, Madre Tierra lo quiera, te acuerdes de mis hombros al gatillar tu llanto.

Por mi parte, no imagino ventanas, felicidad ni lunas.
Yo nunca sueño; siempre te miro.

viernes, 27 de febrero de 2009

Palabras menores de música paradisíaca.

Las más lindas piernas que jamás pude tocar, carnada perfecta para un diablo como yo. Tu figura traía una gracia particular (o solamente me tenías obnubilado). Tu remera le hacía juego a mi gusto (más apretada, más cerca de mi cielo) y unos ojos que lograban poner en vergüenza a cualquier par que parece adelante tuyo. Todos pensaban que eras un sol enfermo pero solamente nosotros (los que admiramos ángeles de tu talla) sabíamos que, en realidad, sos la luna más hermosa.
No se porqué me gasto, porqué escribo todo esto. Si total, no creo que llegues a leer esto, lo nuestro se basó en algo mucho distinto: todo se resumió en ese grito, en ese desahogo de pasión (lo más parecido al amor), en ese momento en el que no nos importó nada más. En el que no fuimos nada más que uno. Fue en ese grito donde comprendí todo: que sos la chica que quiero para mi y que, si esa fue la única vez que te vi, muchas gracias por despertar lo que no conocía de mi.

jueves, 26 de febrero de 2009

Tiempo al no tiempo.

¿Recién te das cuenta, mi amor? Estuviste escupiendo mi puta sangre toda la semana y apenas notaste el hechizo. Se sufrió un dolor, ¿y?, para vos es moneda corriente, cambiás de aire al primer ligero asma; no la querés sacar a flote. Vos pensás que si me duermo estoy muerto, y simplemente estoy juntando fuerzas para poder pelearla. Deseabas tanto sufrir un dolor que cuando este golpeó la puerta ya tenías elegido tu equivalencia de intercambio: todo el que la luchó, ¡a la horca! (rudimentario, pero sofisticada y adecuadamente doloroso). Algún día te vas a dar cuenta que el sol no huye de vos, solamente hay veces que precisa brillar en otros planos. La noche te pesa, creés verla más negra que nadie y te encerrás en tu egoísmo. Cuando sufro un dolor, lo guardo y aprendo, pero vos te alejás y cambias todo. Sos como un león romano, cuando se cansa, devora al campeón y empieza todo de nuevo.

Me cansé, hoy le cedo a otro el turno.

domingo, 22 de febrero de 2009

You can be unique, but there are others.

Blanca pared, señal de esperanza. ¿Estás sintiendo lo mismo que yo? Ahora que por fin las cosas lograron cambiar, no hay más nada que perder; contra-ataquemos al tiempo, al pensamiento y a la razón (tal vez esta nos salga bien). Encendamos la luz, busquemos su debilidad y, si la noche está a ciegas, perdámonos. Este mundo da para todo (y para todos). Dame tus balas, esas mismas que destrozaron mi cabeza; las mismas que roban sensaciones y libraron todo esto al azar.

Esta noche quiero matar de amor.

jueves, 19 de febrero de 2009

Quizás

Mirás, susurrás, examinás la situación y actuás detrás mío, a medida (y no hay nada más a medida mía que vos, tu espalda y tu oxigenador). Mirás de vuelta, nos cruzamos, pero tus ojos ya no son los mismos, quizás porque ya no están ahí. Quizás (¿Quién sabe algo, pequeño cordero?) porque ya no estás aquí, quizás porque tu foto no dejó más que eso: una foto, una indiferencia... una reticencia a todo lo que necesito (es que no sirvo ni para el perdón ni para el olvido). Una nada que lo abarca todo.
Miro la niebla de mi futuro ; tiemblo. No te veo allí (no veo a nadie). Mis mañanas con tus silencios ya no van a estar (quizás sanarán al fin), y volverá todo a comenzar.
Se repite tu historia en mi historia y, quizás, sea lo mejor.

Gracias por todo ; gracias por haber ¿estado?

miércoles, 18 de febrero de 2009

Descenso


Nunca imaginamos que lo basto del infinito podía llegar a acabarse, y cuando sucede creemos que nada en el mundo podría equiparar semejante belleza. Y pensar que yo lo vi, que yo te vi... y no me enseñaste cómo actuar.
Que fue en esa tarde celestial de aquel olvidado mes donde ocurrió: subiste altanera, hermosa, indiferente (pasaste por al lado mío, no te importó dejarme obnubilado). Te ubicaste en la otra punta, te pusiste cómoda y relojeaste la hora. Llevabas los colores del cielo, y el esplendor del sol en tu cara. Te imaginé sublime, piadosa, capaz de elevarme y soltarme en el aire, y dejarme ahí anclado. Me prometí no mirarte, pero tu hechizo invadió mis pupilas, ¿qué podía hacer yo? Tu cintura le hacía juego a mi gusto, y tu sonrisa rompía esquemas (y pensar que lo sigue haciendo...). Me bajé decididamente a recordarte, cuando de repente apareciste a la par mía descendiendo del transporte. No supe que hacer. ¿Desafiar al ridículo o quedarme con las ganas locas? Sigo arrepintiéndome, y la misma pregunta me da vueltas por la cabeza, sin tener una respuesta...

¿Cuándo te escapaste de mis sueños?

Fantasía & Realidad

Otra tarde más en la calle camino al bar platense. Bar que lo acuño desde joven bacteria de la sociedad. Otro día merecía olvidarse. Entrando con todas las miradas encima y con unas pocas monedas, se pidió la cerveza tradicional de siempre. Aquel bar, antiguo club que supo tener su equipo infantil de fútbol, ahora era solamente el antro de algunas almas baratas que se contentaban con un poquito más de alcohol en las venas. Sin rumbo fijo, “El Chino” paraba en el bar cada tanto, sobre todo cuando faltaba el mango y había que comer (se recurría al argentinismo puro, a veces 33 de mano te sacan de pobres).
El Chino, pasemos a hablar de este personaje de mirada fría pero de corazón audaz. Era un trabajador bastante honesto, siempre la calidad ante todo (un monstruo más de la calle, nadie entraba como salía de su esquina). Tenía huellas en su piel marcadas a fuego. No paraba de laburar a menos que algo de plomo lo detuviera (esto se hacia cada vez menos frecuente a medida que iba tomando poder en su barrio). Podía llegar a ser demasiado meticuloso y exigente en el amor, pero recordaba que él era un pobre diablo y desistía en la búsqueda de esa mujer “fatal” y salía con cualquier mina que pareciera sencilla a los ojos simples. A pesar de todo, alguien se había atrevido a quererlo, logró domar su ansías y le apagó toda su sed.
Ella, ángel de primer mundo, caritativa y simpática. Nunca disparaba si no era necesario, demasiado piadosa. Supuso que no estaría mal cuidar otro ser, y abrigo al Chino con todo su calor.
En esa época él fue feliz de verdad y no le importo nada más. Intento dejar su trabajo pero cada vez venía mas clientela barata que no paraba de dejar buena guita. Si, el pobre diablo de decisión equivocada cambió trabajo por amor, cambio infortunio por alegría, cambió arco iris de colores por el cielo. Por un momento ella lo entendió y supo contener a su diablo y guiarlo, sin éxito en su propósito.
Pobre nuestro querido diablo de lengua capaz, se creía un dios. Tan así se creía que no vio mas allá de su ego sentimental al escuchar un mensaje diciendo que tenían que hablar. Pensando en que hacía tiempo sin un cruce de miradas y seguramente lo echaba de menos se preparó para el encuentro. Luego del baño, el perfume y demás (sin poder quitar esa dulce fragancia que enturbia los sentidos), buscó algunos paquetes (siempre confiando en un cliente casual) y se largó a la cita.
Repito lo mismo, se creía un dios. Demasiada fue la impresión que se llevó cuando escuchó la verdad. Sus ojos no escuchaban, sus oídos no hablaban, su boca no miraba bien. ¿Acaso era a él al que le acababan de decir que no funcionaba más? ¿Estaría volando? Podría, pero al ver la cara de su ángel supo que era cierto. ¿Porque? ¿Como? Tan Dios se creía que dejo de lado sus sentimientos y escupió mentiras amargas solamente por despecho. Volvió en sí cuando escucho que su idea de vida no era al lado de un simple comerciante. Quiso terminarlo ahí para no mentirse peor, media vuelta y a correr. Reaccionó al oír un “Chau, hasta nunca”. Ahí volvieron los recuerdos, todo el amor que ella le supo dar y el no aprovechó. Sintiendo que se rompían las cadenas de su expresión, no le dio vergüenza gritarle al mundo que la amaba, que “sin vos me empiezo a ahogar”.
Lastima que no lo escucho. Leyendo este final creo que tal vez hubiera cambiado el desenlace, pero en esta historia de fantasía y realidad no hay lugar para finales felices.
El Chino, ya lo describimos, era demasiado honesto. Logró cumplir su promesa.
Aquella noche, su cuerpo apareció tirado en el umbral, con sus sentidos en jaque y junto con los desechos de su fuente de dinero.


Comunicado Del Hospital:

03.42: Entra a las instalaciones el paciente Nº 234.548 encontrado por la policía en aparente estado de ebriedad.
03.49: Se presentan fallas en el paciente. Se realizan intentos de reanimación.
03.52: Desisten en dichos intentos al no encontrar respuesta positiva. El paciente muere a las 03.51.
03.54: En la autopsia se descubre que se debió a un paro cardiorrespiratorio. No presentaba antecedentes.
15.11: Al no encontrar ningún familiar que reclame los restos, se deciden utilizar sus órganos en pacientes con probabilidades de vida.
21.34: Se procede al entierro del paciente Nº 234.548. Se cierra su ficha médica.